lunes, 31 de octubre de 2011

¿Dónde van nuestros pensamientos al morir?


Desde muy pequeños nos dicen que cuando nosotros muramos iremos al cielo si hemos sido buenos o al infierno si hemos sido malos. Con forme creces te va llamando más la atención a dónde iremos cuando dejemos de respirar, ¿qué pasará?, ¿dónde iremos?, ¿ahí se acaba todo? Todas estas preguntas se me pasan cuando pienso en la muerte.
Lo que me ha llevado a formular la pregunta ¿dónde van nuestro pensamientos al morir? Es que no puedo imaginarme que después de toda tu vida luchando, aprendiendo, creando, viendo, recordando, creando tus propias ideologías, todo en general; es cómo en tan solo un segundo, todo pasa a ser nada. No puedo imaginarme cómo puedes dejar de pensar de un segundo a otro, todo aquello que has ido construyendo día a día durante toda tu vida sea ahora mismo nada. Me cuesta creer que al morir solo tus parientes más cercanos te recuerden y que dentro de cien años tan solo seas un recuerdo en una simple foto, que eres una más entre millones y que eres insignificante para este mundo.
No sé si hay algo por lo que en realidad luchemos, y después de la muerte estemos en algún sitio diferente, un sitio en el que estemos preparados para vivir con todo lo que ya hemos creado, con toda nuestra sabiduría ya creada en este mundo.
La muerte siempre será algo por lo que la gente esté intrigada, quiera investigar y temer a la vez. Porque es algo que nadie ha podido ni creo que podrá   demostrar que si hay o no algo después de la muerte, porque nadie puede morir y revivir para contar lo que ha visto.  Siempre será un misterio entre los mortales.
Otra gente piensa que nuestro cuerpo queda en tierra y nuestra alma se libera por el mundo, y que unas almas son buenas y otras malas, en este último caso llamados espíritus. Pero yo sólo tengo dos hipótesis:
1.       Morimos y después no hay nada. En conclusión nacemos para vivir, y vivimos para morir.
2.       Luchamos por algo en esta vida para que al morir haya algo por lo que nos recompensen.
“La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.” Jorge Luis Borges.

viernes, 21 de octubre de 2011

¿Por qué buscamos la felicidad?

Me parece una pregunta muy interesante y verdaderamente cierta, ya que la mayoría de las personas por no decir todas buscan esa felicidad completamente plena.
Existen miles de tipos de felicidad, pienso que la felicidad que realmente buscamos no se encuentra en cosas materiales, ni si quiera en buscar a esa persona “perfecta” que nos acompañe durante toda la vida. Creo que la felicidad que buscamos es la interior la que nosotros creamos dentro nuestra al alcanzar metas, propósitos. Y para ello no necesitamos nada mas que nuestra inteligencia y sentido común.
A la pregunta de por qué la buscamos, por qué intentamos por todos los medios llegar a la cumbre de esa felicidad plena. No soy nada pesimista, todo lo contrario me considero una persona muy positiva, pero jamás nadie llegara a esa felicidad plena. Porque hoy creerás haber llegado, pero tan solo es un hecho puntual, ya que mañana puede ser el peor día de tu vida y creerte la persona mas miserable y desafortunada del mundo. No existiría la felicidad si no hubiese infelicidad, ni el fracaso si no hubiese progreso. Porque tan solo son rachas.
Buscar esa felicidad es absurdo pero no tan absurdo si luchas por ella. Porque es entonces cuando por pequeña que sea lo haces de todo un mundo, pero siempre seguirás luchando para tener mas felicidad de la ya obtenida. Nunca nos sentiremos lo bastante satisfechos de haberla encontrado porque siempre iremos a conseguir mas.
Planteándome esta pregunta se me ha venido otra: ¿El dinero da la felicidad?.  A mi parecer el dinero no da la felicidad si no que contra mas dinero tienes menos felicidad obtendrás, porque pienso que no es mas feliz el que mas tiene.  Creo que alguien verdaderamente pobre comparada con otra persona rica, la primera persona  seria capaz de llegar a la felicidad real que la persona rica. Porque estaría agradecido de todo lo que tiene y obtiene ya que es poco y lo valora más.
En conclusión de la primera y segunda pregunta, es que la felicidad no hay que buscarla si no que ella llegara a ti pero nunca será plena, solo serán simples rachas. Y a la segunda, la felicidad no se basa en quien mas tiene.
He sacado una frase de la película de “En busca de la felicidad”:
Esta parte de mi vida, este pequeño momento de mi vida lo llamo Felicidad.





miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Hay alguien ahí arriba?

En las creencias del mundo hay dos bandos el científico y el religioso.
El científico se basa en que la creación del mundo fue causada por el Big Bang, después de esta gran explosión el universo comenzó a enfriarse y a expandirse, este enfriamiento dió lugar a que la energía producida en la explosión comenzara a estabilizarse y de ahí se crearon los primeros los protones y los neutrones que darían lugar a los microorganismos.

Algunas de las religiones de todo el mundo como el cristianismo, judaísmo, hinduismo, bahaísmo, islam, neopaganismo, taoísmo, sintoísmo, budismo, etc. creen en algo o alguien que ha creado el mundo y tienen representantes en la tierra. Una de las que tengo más cerca y de la cual se más que otras, es el cristianismo que se basa en que Dios creo el mundo y su hijo Jesús fue enviado para salvar a la humanidad. Millones de personas cristianas creen en que hay alguien ahí arriba que les vigila y "cuida".
Desde mi punto de vista las religiones fueron inventadas para no sentirnos solos en este mundo para poder luchar por algo, para que la soledad no nos ahogase y no tener miedo a la muerte ya que alguien nos espera después.
Pero en realidad ¿hay alguien ahí arriba?, nadie puede dar por hecho que hay alguien pero tampoco pueden decir que no. Ya que nadie ha muerto y ha vuelto a la vida para decirnos si en verdad hay algo más después de todo.
Una vez leí un libro del cual saqué un párrafo que me hizo preguntarme muchas cosas. Albert Einstein citaba:
- Hay una paradoja que explica la imposibilidad de la omnipotencia y que puede formularse de la siguiente manera: si Dios es omnipotente, puede crear una piedra que sea tan pesada que ni Él mismo logre levantarla. ¿Os dais cuenta? Justamente allí reside la contradicción. Si Dios no logra levantar la piedra, Él no es omnipotente. Si lo logra, tampoco es omnipotente porque no ha sido capaz de crear una piedra que le resultase difícil levantar. Conclusión: no existe un dios omnipotente, ésa es una fantasía del hombre en busca de consuelo y también de una explicación para lo que no entiende.
Este científico era ateo pero es una buena paradoja ya que nos hace ver que todas las religiones tienen algo de ficción y no todo lo que escriben y predican es verdad.

jueves, 6 de octubre de 2011

¿Por qué caemos en la rutina?

La mayoría de la gente está atada a la rutina, lo monótono. Todos lo días las mismas cosas, la misma gente, los mismos horarios y los mismos ánimos. No nos damos cuenta que allí afuera hay algo mas que quiere ser mirado, escuchado, que quiere que le prestes atención que salgas de esa monotonía, porque eso no es vivir.
Nosotros mismos somos culpables de caer en esa misma rutina del día a día, porque quizá sea lo mas cómodo pero sería como vivir un mismo día, 365 días al año y así toda tu vida, lo único que a lo mejor te saca de esa rutina son la vacaciones. Pero tenemos derecho a disfrutar mas de la vida, a ver lo que realmente es. 

Ser capaces de observar a nuestro al rededor y ver gente nueva, paisajes, de escuchar la cancion que ponen en la radio, observar cada paso de la gente que es victima de la rutina. Esa gente que no se da cuenta de lo que hace, de lo que en ese mismo momento esta viviendo, solo sabe que es un día mas como otro cualquiera y que no va a hacer nada por cambiarlo.
Pero en realidad qué es vivir. No todos sabemos lo que es. Vivir es saber mirar, observar, escuchar, percibir cada sentido, cada movimiento, cada paso que damos. Salir a la calle y ver un mundo lleno de cosas pequeñas y grandes, siempre nos fijamos en las cosas llamativas pero y los pequeños detalles, esos en los que nadie se fija. Esos detalles son quizás lo que nos puede hacer vivir de otra manera.
Sacar al perro por la mañana, y no ver una mañana cualquiera si no ver que hoy es día 5 de octubre, que son las 7 de la mañana. Ves un hombre comprar el pan, una mujer anda deprisa para llegar a tiempo a su trabajo, una mujer va detras de ti con otro perro. Y tú ni te habias fijado que esa gente es la que te cruzas todos los días a la misma hora. Debes ser capaz de observar y comprender que la vida no consta de jornadas de trabajo ni de horarios de instituto, sólo saliendo de esa rutina, seriamos libres y viviriamos nuestra vida.

"La trampa de la rutina se desarma, mirando excepcionalmente lo no excepcional."